1/6/06

Sólo le pido a Dios (Ana Belén)

Sólo le pido a Dios
que el dolor no me sea indiferente
que la resaca muerte no me encuentre
vacía y sola sin haber hecho lo suficiente.

Sólo le pido a Dios
que lo injusto no me sea indiferente
que no me abofetee la otra mejilla
después de que una garra me arañó esta suerte.

Sólo le pido a Dios
que la guerra no me sea indiferente,
es un monstruo grande y pisa fuerte
toda la pobre inocencia de la gente.
Es un monstruo grande y pisa fuerte
toda la pobre inocencia de la gente.

Sólo le pido a Dios
que lo injusto no me sea indiferente
si un traidor puede más que unos cuantos
que esos cuantos no lo olviden fácilmente.

Sólo le pido a Dios
que el futuro no me sea indiferente
desauciado está el que tiene que marcharse
a vivir una cultura diferente.

Sólo le pido a Dios
que la guerra no me sea indiferente,
es un monstruo grande y pisa fuerte
toda la pobre inocencia de la gente.
Es un monstruo grande y pisa fuerte
toda la pobre inocencia de la gente.

28/4/06

La canción más hermosa del mundo (Joaquín Sabina)

Yo tenía un botón sin ojal, un gusano de seda,
medio par de zapatos de clown y un alma en almoneda,
una hispano olivetti con caries, un tren con retraso,
un carné del Atleti, una cara de culo de vaso,

un colegio de pago, un compás, una mesa camilla,
una nuez, o bocado de Adán, menos una costilla,
una bici diabética, un cúmulo, un cirro, un strato,
un camello del rey Baltasar, una gata sin gato,

mi Annie Hall, mi Gioconda, mi Wendy, las damas primero,
mi Cantinflas, mi Bola de Nieve, mis tres Mosqueteros,
mi Tintín, mi yo-yo, mi azulete, mi siete de copas,
el zaguán donde te desnudé sin quitarte la ropa.

Mi escondite, mi clave de sol, mi reloj de pulsera,
una lámpara de Alí Babá dentro de una chistera,
no sabía que la primavera duraba un segundo,
yo quería escribir la canción más hermosa del mundo.

Les presento a mi abuelo bastardo, a mi esposa soltera,
al padrino que me apadrinó en la legión extranjera,
a mi hermano gemelo, patrón de la merca ambulante,
a Simbad el marino que tuvo un sobrino cantante,

al putón de mi prima Carlota y su perro salchicha,
a mi chupa de cota de mallas contra la desdicha,
mariposas que cazan en sueños los niños con granos
cuando sueñan que abrazan a Venus de Milo sin manos.

Me libré de los tontos por ciento, del cuento del bisnes,
dando clases en una academia de cantos de cisne,
con Simón de Cirene hice un tour por el monte Calvario,
¿qué harías tú si Adelita se fuera con un comisario?

Frente al cabo de poca esperanza arrié mi bandera,
si me pierdo de vista esperadme en la lista de espera,
heredé una botella de ron de un clochard moribundo,
olvidé la lección a la vuelta de un coma profundo.

Nunca pude cantar de un tirón
la canción de las babas del mar, del relámpago en vena,
de las lágrimas para llorar cuando valga la pena,
de la página encinta en el vientre de un bloc trotamundos,
de la gota de tinta en el himno de los iracundos.

Yo quería escribir la canción más hermosa del mundo.

21/1/06

Paraules d'amor (Joan Manuel Serrat)

Ella em va estimar tant...
Jo me l'estimo encara.
Plegats vam travessar
una porta tancada.

Ella, com us ho podré dir,
era tot el meu món llavors
quan en la llar cremàvem
només paraules d'amor...

Paraules d'amor senzilles i tendres.
No en sabíem més, teníem quinze anys.
No havíem tingut massa temps per aprendre'n,
tot just despertàvem del son dels infants.

En teníem prou amb tres frases fetes
que havíem après d'antics comediants.
D'històries d'amor, somnis de poetes,
no en sabíem més, teníem quinze anys...

Ella qui sap on és,
ella qui sap on para.
La vaig perdre i mai més
he tornat a trobar-la.

Però sovint en fer-se fosc,
de lluny m'arriba una cançó.
Velles notes, vells acords,
velles paraules d'amor…

12/5/05

Mentes desiertas

Como las últimas semanas, aquella mañana me retorcía entre sueños agrios. Desperté sudoroso, con las sábanas revueltas y el ruido de la lluvia tras la ventana.
Verdadéramente era un día gris; de esos en los que uno disfruta quedándose en la cama. Apenas despertaba de la felicidad inconsciente del sueño cuando retorné a la cruda realidad. Semanas atrás comenzó mi calvario, y desde entonces me encontraba en tierra de nadie: solo en medio de mi desierto personal.
Supongo que todos conocéis el lugar del que os hablo, y aquellos que no lo conozcáis, espero que no tengáis la desgracia de perderos por ahí. De todos modos, es uno de esos lugares (o etapas de la vida como algunos dicen) por los que antes o después tenemos que pasar. Nunca sabes cómo has llegado ahí ni por qué, símplemente te despiertas un día en medio.
Al principio te asustas, te sientes desorientado, no entiendes nada... Poco a poco, te vas "habituando" y comienzas a andar, buscando alguna salida...

7/1/05

Último suspiro


Relámpagos,
silenciosos espasmos de Dioses enfurecidos que tratan de tocar el suelo en un vano intento por controlar una humanidad desbocada hace ya mucho tiempo.
Oscuras nubes surgidas de las vastas profundidades del infierno abrazan las laderas de las montañas que se yerguen frente a ellos como imponentes pilares, anunciando de forma inminente la batalla más grande de su tiempo.
Agazapados junto a una loma se encuentra la avanzadilla del enorme ejército. Entre las sombras, una destaca de forma particular sobre el resto; respira de forma profunda, pausada, manteniéndose en estado de alerta mientras deja llevar su mente por el viento en todas direcciones en busca de la mínima señal que indique el comienzo del final.
Ojos negros y profundos como el azabache, extremidades fuertes, mandíbula prominente y cabello despreocupado. Miembro de una noble estirpe, a lo largo de toda su vida ha demostrado su valor en batalla y ahora es su ocasión de formar parte de la historia. Excepcional guerrero, formidable estratega y gran negociador, es un versado maestro en todos los artes de la guerra.
Sus hombres le son leales hasta las últimas consecuencias, y darían su vida por él sin dudarlo. Forman parte de un cuerpo de élite que puede hacer temblar los cimientos de las más grandes ciudades e imperios con sólo nombrarlo. Fueron criados y adiestrados juntos desde su más tierna infancia para convertirlos en la máquina de guerra más poderosa que haya visto la tierra.
El tiempo transcurre como una película a cámara lenta. Los combates se suceden durante días por doquier y la sangre baña el verde prado, inmóvil espectador de toda la crueldad que el hombre es capaz de desarrollar. Allá donde hombres caen, aparecen otros nuevos para sustituirles, alargando aún más la agonía de lo inevitable.
Pese a la diferencia de fuerzas, la balanza no se decanta para ningún lado. A lo largo de la batalla el cielo se tiñe de rojo, a modo de una sincera despedida por los caídos. Pierden la vida innumerables jóvenes que nunca más podrán contemplar el amanecer.
La película se detiene brúscamente. Toda su vida pasa ante sus ojos fugázmente, pero una imagen se detiene en su retina... el rostro de sus hijas. De repente toma conciencia de lo que le rodea, y siente calor en su pecho. Pierde las fuerzas y cae fulminado al cielo... lo último que ve antes de perder el conocimiento son nubes de formas caprichosas, ajenas a todo lo que está sucediendo.
Ahora forma parte de la historia, pero se arrepiente de no haberla cambiado para escribir más páginas con las personas que ama. Su destino le encontró antes de que pudiera reescribirla, y su alma parte a otro lugar dejando tras de sí sólo el silencio como único habitante del prado mientras exhala su último suspiro...